
iPhone 4 Blanco
Muchas veces olvidamos un simple hecho que parece quedar vedado detrás de los rostros ampulosos y gigantescos de las grandes compañías de tecnología: que ellas están compuestas de simples seres humanos. Esto explicaría varias cuestiones, por empezar ciertas decisiones que nos cuesta entender dentro del campo de la racionalidad económica. Veamos un ejemplo.
Apple ha anunciado hace relativamente poco que el famoso iPhone 4 blanco tiene los días contados: sólo estará disponible hasta mediados del mes de julio de este año. ¿A qué se debe semejante decisión? Y aquí es donde comienza a existir cierta extrañeza ante la respuesta que ha ofrecido Apple. La gente de la gran compañía ha dicho que los modelos blancos “son más complicados de producir y fabricar”. Mmm, aquí hay algo raro…
Es que nos cuesta aceptar que una gran empresa como es Apple, tal vez la mayor empresa en relación con estas cuestiones tecnológicas, haya errado tanto. ¿Cómo puede ser que no se haya previsto semejante problema? ¿No poseen acaso una batería de personal adecuado y competente como para planificar futuros problemas de fabricación?
Parece irrisorio, sin embargo cabría pensar aquí algo bastante simple aunque no menos indicado para la ocasión. Es que, al ser una compañía formada por seres humanos, la posibilidad del equívoco, del fallo, del error, es algo totalmente posible. De esta manera, aun una empresa tan inmensa como Apple puede, luego de una cascada de triunfos económico-comerciales, equivocarse y arrepentirse de haber lanzado un producto al mercado que, por diversos motivos -dentro de los cuales la problemática cuestión de la fabricación “difícil” ocupa un puesto importante-, no ha cumplido con sus expectativas comerciales.
Tendremos pues que aceptar esto, siendo conscientes también de que no todos los productos, gadgets varios, que sean comercializados sean dignos de una glorificación tal como puede recibir un objeto de culto, una imagen religiosa, etc.

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