
Nueva cámara de video Samsung
En el mundo de ensoñación del toma y daca ocurre algo muy peculiar: aquello que hoy se nos muestra como lo nuevo, pasa al poco tiempo a ser lo más antiguo. De esta manera se produce una extraña relación entre pasado y presente. El presente deglute al pasado más reciente y lo posiciona en la extranjería radical. La gente de Samsung conoce esta lógica peculiar del consumo de bienes y lo ha explotado con su nueva cámara de video Samsung HMX-S16 WiFi SSD.
Veamos, con el boom de las webcams y de las cámaras digitales, las cámaras de video tradicionales han perdido un lugar en el imaginario del colectivo consumidor. Pasadas de moda por completo, se han vuelto sumamente caras, pues su precio ha quedado a la zaga de un proceso de constante abaratamiento de las hoy por hoy favoritas cámaras digitales. De allí que lo que hace dos años teníamos como summum de la alta tecnología del video hoy se nos vuelva extraño y demodé.
Por ello no deja de resular sugerente que se haya llevado a cabo este verdadero tour de force por parte de la gente de Samsung. Un acto realmente destinado al fracaso: lanzar al mercado una cámara de video -de la cual no dudamos que posee grandes potencialidades para su uso pero que son fácilmente reemplazables por una mera cámara digital o incluso un smartphone- que ya no parece encontrar su destinatario ideal.
De allí que la pregunta que nos formula esta cámara de video permanezca aún actual, pues nos interroga desde el estado mortuorio, de ruina, de un objeto del pasado reciente y que, no sabemos aún cómo, pervive y persiste.

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